iCharlas Podcast 91 – Reflexiones y chapuzas tecnológicas

Podcast

Parte trasera del iPhone 5 blanco

En este episodio más largo de lo normal, hablamos de las JPOD’12 y reflexionamos sobre las redes sociales en general y sobre Twitter en particular.

Después hablamos, por fin, del iPhone 5 y de Pepephone.

Y para terminar mencionamos las siguientes Apps para iOS:

– Languages

– Calc Alarm

– LotoPhone 2

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Crónica de unas JPOD alicantinas

Post

Aprovechando un momento de paz desde la vuelta de las Jpod11 de Alicante para escribir unas líneas…
Gracias a nuestra especial situación laboral, nunca sabemos hasta el último momento cuál va a ser nuestra disponibilidad para poder hacer cosas, así que cuando finalmente nos vimos en el avión fue cuando realmente nos creímos aquello de ir a las Jpod11.
Es el primer evento al que puedo ir, acompañado por mi mitad, y había una emoción y tensión especial.
Fundamentalmente soy una persona tímida, tranquila, reservada y este tipo de situaciones me abruma particularmente, me cuesta arrancar. Por suerte para mi, mi mitad me acompañaba y me hace un contrapunto perfecto, por que es realmente un torbellino. Mi perfecta mitad.
En fin, llegamos con nervios, cansados, después de un par de retrasos en el vuelo, en el que pudimos disfrutar de los comentarios de @arturogravina y de un azafato muy especial. Por fin aterrizamos en Alicante.

A partir de ese momento, cual protagonista del Sexto Sentido, escuchábamos voces por todos lados, en la recepción del hotel, en los bares cercanos… Tras reponer fuerzas nos fuimos a acreditarnos y a comenzar a desvirtualizar a lo grande.
Me he llevado muchas sorpresas. He desvirtualizado a muchos, pero siempre son muchos menos de los que querría. Al final siempre me doy cuenta o reacciono tarde.
Hay mucha gente a la que me hubiera gustado estrechar la mano, hay otros muchos a los que desvirtualicé cuando llegué a casa y comencé a ver twitts y nuevas fotos de avatares… soy un desastre.
El podcasting es un hobby que se ejerce en la intimidad, una afición que se consume en la intimidad y a veces, dar el salto a lo realmente social causa un poco de vértigo. Cuando piensas que hay gente que te escuchará, sientes un poco de responsabilidad, pero en ese momento estás solo, puedes editar esos silencios, puedes parecer más ocurrente, tienes un guión preparado.
Para la próxima prometo ser mucho más social, menos tímido, arrancar un poco antes. Como decía mi mitad, borracho gano mucho.
Canalejas 10, la sede en la sombra, lugar donde pude compartir charlas y cerveza con mucha gente. Vosotros sabéis quienes sois.
Borrachones.
Los excesos del viernes nos llevaron a empezar la jornada del sábado un poco más tarde, pero tratamos de no perdernos nada. No faltamos a las charlas y procuramos asistir a los podcasts en directo, pero menos de lo que teníamos pensado en un principio.
Tras esto llegaron los premios, los nervios, la emoción. Pude aplaudir y felicitar a los finalistas y ganadores, toda una experiencia. Gracias al Cronista de las Jpod11, Félix (AKA @M4ugan, aquí su estupenda crónica) pude ver mi breve discurso. Emocionante.

Quiero aprovechar para dar las gracias a todos, empezando por todos los que nos escucháis, a los que nos habéis votado. Sois vosotros los que hacéis que este proyecto sea posible.
Gracias a Philippe, por cargar con el trabajo y por hacer que este proyecto sea posible, si no nos hubiéramos animado a grabar esas conversaciones… Y por supuesto gracias a nuestras mitades, por soportar y permitir nuestras ausencias para preparar contenidos para el podcast, por aguantar pacientemente durante nuestras grabaciones, por acercarnos una bebida caliente en mitad de la grabación.
Me gustaría felicitar a la organización de las Jpod11 de Alicante. Creo que dejan el listón muy alto. Enhorabuena a la Asociación por los Premios, a Radio Podcastellano por la fantástica cobertura de los podcasts en directo. Así los que fuimos podremos revivir momentos y maldecirnos por habernos perdido algunas cosas en directo.
Lo que pasa en las Jpod, se queda en las Jpod. Si te hacen un Normion, no se lo diremos a nadie. Si te hacen un Jose María, tampoco. Y si te despides como la Torbellino de Tarraco nunca te irás.